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Liga de Familias

Los primeros domingos de cada mes, la liga de familias se reune a posterior del culto para dar gracias a Dios y estudiar su palabra. Compartiendo además un almuerzo entre hermanos en la fe.

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Nuestro Coro

La congregación 'San Pedro' de Villa Ballester cuenta con un grupo coral que ensaya todos los sábados a las 17 hs.
Te gusta cantar? Unite, te esperamos

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Lecturas

30 de Diciembre
Is 25: 6-9
Sal 23
Fil 4:4-13
Mt 22:1-14

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Nuestro Dios

¿Quién es este Dios que llegó hasta nosotros? Se llama de muchas maneras porque un nombre solo no alcanza para hacer justicia a su grandeza, a su gloria, a su poder. Se presentó diciendo “Yo soy el que soy” (Éxodo 3.14), es decir, Dios es el que existe por sí mismo, el que está presente para actuar como lo ha estado siempre. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos; es eterno, no fue creado por nadie, por lo tanto su señorío es sobre todo. Este único Dios se revela en el misterio de la Trinidad (tres en uno). En él hay tres “personas”: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. (Mateo 28.19; 2 Corintios 13.13). Por una parte, son tres personas distintas; pero no tienen tres vidas, tres voluntades o tres iniciativas, sino una sola, porque están perfectamente unidas en una sola esencia, en una sola realidad: la que llamamos Dios.

Nuestro Dios

Creados por Dios

Este Dios no quiso ser la única realidad y por eso, desde un principio, creó todo cuanto hay y existe. Lo hizo a partir de la nada: los astros del universo, nuestro mundo, los animales, las plantas, el ser humano, ¡nosotros! Todo esto da cuenta de un Dios todopoderoso, sumamente sabio e imaginativo. También da cuenta de un Dios amoroso en que fuimos lo más relevante de su actividad creadora: nos puso para que administremos su creación, nos hizo santos y justos como es él, y nos creó con la capacidad de amar que él tiene. Nos creó como sus amigos para que en respuesta lo amemos, le sirvamos y hagamos lo mismo con nuestros semejantes.

Creados por Dios

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Dios nos Salva

En una situación tan desesperante en la que el ser humano se internó por causa de su falta de amor hacia Dios, de su infidelidad, de su desobediencia; es un verdadero bálsamo leer estas palabras que Dios nos trae: “Yo vivo en un lugar alto y sagrado, pero también estoy con el quebrantado y humilde de espíritu, para reanimar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los quebrantados” (Isaías 57.15). Dios no nos dejó abandonados. Aunque lo merecíamos, no quiso que terminemos en el infierno, sino que él mismo nos salvó de terminar en este lugar desesperante y nos salvó de vivir dominados por el pecado. Para lograr nuestra salvación Dios se hizo hombre. La historia que está en el recuadro nos ayudará a entender por qué esto fue necesario. Aprecien esta decisión, esta vocación por el otro, por el desvalido. Tomen nota de esta humillación: el creador se hace una de sus criaturas. Sin dejar de ser Dios deja a un lado todo lo que le corresponde por ser Dios y nace de la virgen María siendo hombre, un ser humano como nosotros. Su nombre es Jesucristo, Dios entrando en nuestro mundo, en nuestra condición arruinada, para acompañarnos y ayudarnos.

  • Nos ayudó cumpliendo de manera perfecta todas las exigencias de la ley. En él no había ni hay pecado. Lo que no podíamos hacer, él lo hizo por nosotros para que la ley deje de ser un peso agobiante. Por esto, no necesitamos cumplir la ley para estar en relación con nuestro Dios. Ahora queremos cumplirla en respuesta a la salvación, a la nueva vida que nos regaló.
  • Arriba leímos que “todo el que peque, merece la muerte”. Cristo nos ayudó cargando con el castigo de nuestros pecados, sufriendo y muriendo en la cruz por nosotros. Apreciemos esta decisión: Dios estaba ocupando el lugar de aquellos que lo habían despreciado, que lo habían dejado de amar y le habías desobedecido. Como dice la Biblia: “Cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros… Cuando todavía éramos sus enemigos, nos reconcilió consigo mismo mediante la sangre de Cristo (Romanos 5.8, 10).
La ayuda de Cristo significó nuestra salvación. Por eso reconocemos, adoramos y confesamos a Cristo como nuestro único, suficiente y entero Salvador.


Agenda

DOMINGO 13 DE ENERO
09:00 Culto de con Santa Cena  

SABADO 19 DE ENERO
18:30 Culto de con Santa Cena  

DOMINGO 27 DE ENERO
09:00 Culto de con Santa Cena  

Creados por Dios